En mi generación los hijos teníamos bien definidos los roles que jugábamos en la familia, los padres eran la autoridad y los hijos seguíamos la disciplina impuesta. No se nos permitía imponer nuestros puntos de vista y mucho menos contradecir las indicaciones ya fueran estas correctas o incorrectas de parte de nuestros padres o figuras de autoridad. De alguna manera las cosas eran mas sencillas porque quedaba muy claro que la autoridad eran los padre y lo hijos los seguidores…

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