LA AUTOESTIMA está en las manos de los adultos, y la mayoría tiende a devaluar o minimizar los efectos que sus palabras tienen en los niños.
¿Qué pensará un niño cuando le dicen sus propios padres o maestros “tontos”? ¿Cuándo le dicen que no puede hacer algo o no le permiten intentarlo?
¿Qué sentirá cuando lo comparan, devalúan o juzgan? ¿Alguna vez usted como adulto se ha puesto en el lugar de un niño(a)? Estas y muchas preguntas más se necesitan plantear los adultos, padres, maestros o cualquiera persona que interactúe con niños.
LA AUTOESTIMA está en las manos de los adultos, y la mayoría tiende a devaluar o minimizar los efectos que sus palabras tienen en los niños. Para los pequeños, los adultos y sobre todo sus padres son dioses, y cada palabra de aprobación o de rechazo será tomada literalmente. No se justifica que cuando ese niño crezca y entre en la adolescencia sea inseguro, sumiso, se sienta desprotegido y solo porque sus padres no pusieron atención en quién era su hijo y qué necesitaba.
Muchas veces los adultos necesitamos ponernos en el lugar de los menores y así rápidamente sabremos qué es lo que ellos esperan de nosotros y sobre todo, identificar qué necesitan a nivel emocional para crecer con suficiente fortaleza interna que les ayude a enfrentar los obstáculos que se les presentarán en el futuro.
AMOR INCONDICIONAL SIN JUICIOS, CRÍTICAS O CENSURAS, AYUDARÁ A CREAR NIÑOS FUERTES INTERNAMENTE Y CON AUTOESTIMA PARA ENFRETAR ESTE MUNDO.