Muchas personas en sus relaciones amorosas sufren y no se explican por qué sienten que el amor que le demuestran a su pareja no es apreciado, llegando al extremo de demostrarlo en una forma exagerada ya sea atendiendo, sirviendo, excluyéndose o incluso sacrificando sus propios intereses en pro de la pareja.
A veces un integrante de la pareja hace grandes sacrificios, y da por hecho que la otra persona se sentirá y entenderá esto como un acto de amor y le corresponderá con agradecimiento o con las mismas acciones, pero en ocasiones sucede todo lo contrario.
Hay una forma de relacionarse en forma disfuncional entre las parejas; generalmente se da cuando una persona sufre una adicción o simplemente cuando se proviene de una familia disfuncional. Este tipo de entrega se confunde muy fácilmente con amor, es lo que llamamos codependencia.
Lo que hace difícil de identificar a la codependencia, y muy diferente de una relación amorosa es que uno de los integrantes de la pareja es el que aporta, ayuda, se sacrifica y siempre está ayudando a su compañero(a), mientras la otra parte en ningún momento aprecia, agradece ni llega sentir esto como amor. Esto hace que muchas parejas sufran y no le encuentren el significado a su esfuerzo y sigan invirtiéndole aún más tiempo, energía y esfuerzo para que la relación funcione.
En un principio la palabra codependiente se usaba como sinónimo de facilitador, es decir, alguien cuya vida se descontrola por asumir la responsabilidad de "Salvar" a otra dependiente de una droga. Ahora, en los últimos años, la definición de codependencia se ha ampliado para todas las personas que se convierten en víctimas en el proceso de rescatar a cualquier persona compulsiva, adicta, que las maltrata (física, emocional o sexualmente) o de la cual depende excesivamente.
El siguiente cuestionario le servirá para saber si usted sufre de una relación de codependencia.
Autoevalúese Conteste en forma afirmativa o negativa a las siguientes preguntas:
1. ¿Resolver los problemas o aliviar el dolor de su pareja es lo más importante que hay en su vida por más alto que pueda ser el costo emocional para usted?
2. Que usted se sienta bien, ¿Depende de la aprobación de él o ella?
3. ¿Lo o la protege de las consecuencias de su comportamiento? ¿Miente, la encubre y jamás deja que alguien diga nada malo de ella?
4. ¿Se esfuerza muchísimo por lograr que su pareja haga las cosas a su manera?
5. ¿Su pareja no presta la menor atención a cómo se siente ni a lo que usted quiere?
6. ¿Es capaz de hacer cualquier cosa para que no lo (la) rechacen?
7. ¿Es capaz de hacer cualquier cosa para que no se enojen con usted?
8. ¿Es perfeccionista y se recrimina por todo lo que sale mal?
9. ¿Durante buena parte del tiempo se siente enojada(o), usada(o), y sin reconocimiento?
10. ¿Finge que todo va bien aunque no sea así?
12. ¿El esfuerzo por conseguir que esa persona lo ame domina su vida?
Si ha contestado a la mayoría de las preguntas que sí, usted es una persona codependiente. Tiene una gran confusión en lo que se refiere a dar, ayudar y amar; lo que realmente hace es excluirse dando a todo el mundo salvo a sí mismo.
Es tiempo que reflexione, tome su vida en sus manos y decida qué es lo que usted merece y si es correspondido. Amar es compartir en igualdad de circunstancias, ser apreciado y reconocido, ayudar, pero no rescatar o salvar.
En sus manos está la calidad de vida que le quiere dar a su relación.