Los padres se habrán percatado de que cuando sus hijos dejan de ser niños y entran en la adolescencia, experimentan serios cambios hormonales, físicos y emocionales, al igual que sus propios  padres que están experimentando cambios cuando entran en la madurez. Convivir, comunicarse y ser amigo de un adolescente es fácil siempre y cuando no sean los propios hijos. Es en el desempeño del rol de padre o madre, donde se complican las cosas. Por su propia naturaleza, los jóvenes…

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