En la mayoría de las familias existe la costumbre y la exigencia de manera implícita, de que cuando existe en la familia un problema grave dentro de la misma, y lo que es más difícil, si alguien tiene alguna disfunción emocional, esta deberá permanecer oculta dentro de la casa, resguardada con lodo y piedra. Lo que significa que si alguien se atreve a contarlo o se atreve a hablar de ello, quedará excluido de la familia. El problema se magnifica…

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