La doble traición

Cuando los padres saben que su hijo fue abusado sexualmente…y callan

Comentar el tema del abuso sexual infantil es muy difícil, pero debe ser mucho más doloroso saber que alguien dentro de la familia ha sido abusado sexualmente durante su niñez. Este es un tema escabroso y a muchas personas les gustaría no enfrentarlo, prefieren darle la espalda o pensar que sólo ocurren en algunos casos aislados, pero esta es una cruda realidad que día a día se incrementa lastimando a más menores.

¿Qué sucede cuando esto le a sucedido a su propio hijo (a)? Muchos padres o madres al enterarse entran en diferentes etapas como la incredulidad, el enojo y/o negación. Está por demás decir que el niño(a) al escuchar y al ver la reacción de los padres, incrementa su dolor y se siente lastimado aún más porque en ellos busca ayuda, consuelo y la ansiada solución ante la tragedia que le ha ocurrido.

Algunos padres reaccionan en forma adecuada ante la situación, buscando que el responsable asuma las consecuencias, apoyando a su hijo(a) para la recuperación y sanación no sólo de las heridas físicas, sino también de las emocionales. Otros, después de que su hijo recurre a ellos, entran en un estado de negación y obligan a su hijo(a) a callar (generalmente esto es cuando el agresor es parte de la familia: padre, padrastro, abuelo, hermano o familiar cercano), teniendo como resultado que el daño hecho al menor se magnifique, ya que a parte de la agresión física que recibe por parte del agresor, también es lastimado, devaluado y minimizado por su propio padre o madre al no tomarlo en cuenta y obligarlo a callar. El trauma que esto produce se llama ‘La doble traición’, ya que no sólo fue traicionado en su inocencia por una persona ajena que sin esperarlo y tomándolo por sorpresa, comete una violación a su ingenuidad, sino que también el padre o la madre al evadir o negar enfrentar hasta las últimas consecuencias el delito cometido a su propio hijo, obligándolo a callar, y sobre todo, a asumir la responsabilidad por lo ocurrido, sintiéndose no amado, respetado y protegido por la persona más importante durante su desarrollo y la responsable de su seguridad física y emocional.

Si usted fuera la víctima ¿Qué respuesta esperaría si pidiera ayuda a un adulto?

Suscríbete a nuestra lista de correos
para recibir noticias y artículos.