“Yo gano y tú pierdes “, resulta perjudicial en las relaciones sentimentales de adultos si se busca satisfacer solo las necesidades a costa de la pareja. Por un momento, la sensación de ganar y tener el control puede producir placer y una sensación de triunfo, pero es seguro que se va a conocer la infelicidad, el resentimiento y el conflicto de la otra persona. El secreto para el éxito en las relaciones afectivas consiste en que ambos ganen.
Hacerce experto en la gran diferencia que existe entre las necesidades de los hombres y las mujeres podría ayudar a tener más acercamiento afectivo, y sobre todo, a no asustarse ninguno de los dos ante las diferentes reacciones a la hora de enfrentar sus problemas.
Muchos hombres no sólo desean dar amor, sino que desean de corazón darlo. El principal problema es que no saben qué es lo que les falta. La cultura y los padres han enseñado a los hombres a no expresar o ponerse en contacto con sus propios sentimientos. En consecuencia, no saben que el hecho de dar puede constituir para un hombre una gran fuente de satisfacción.
Cuando las relaciones fracasan, el hombre es presa del abatimiento y se aísla. Deja de querer como una forma de protección, muchas veces sin entender que fue lo que falló. En tales momentos se aleja de las relaciones afectivas y de la intimidad. Se pregunta, ¿Para qué?, ó, ¿Por qué preocuparse? llegando a la conclusión errónea de que es mejor estar solo y protegido del dolor que implica interactuar con una mujer, al dolor de no saber si será correspondido.
Para las mujeres esto es completamente diferente. Lo más importante para ellas es sentirse apoyadas por alguien que las quiera, son felices cuando creen que van a ver satisfechas sus necesidades. Cuando una mujer está preocupada, abrumada, confusa, agotada o desesperada, lo que más necesita es simplemente compañía, sentir que no está sola, que es amada y atendida.
La solidaridad, la comprensión, la valoración y la compasión la ayudarán a ser más receptiva y a valorar mejor el apoyo que su pareja le brinda. Lo más importante es la proximidad, la intimidad y la comunicación. Lo que ella más necesita es que alguien la escuche. Por el contrario, el hombre necesita alejarse, guardar su privacidad, y sobre todo analizar qué le pasa para salir de su estado emocional que le preocupa. Es aquí donde la pareja se desconcierta y piensa que ya no tiene el interés de él, o de ella, en la relación
Lo mas amoroso que se puede hacer por alguien a quien se ama es respetar y entender su propio ciclo y mecanismo de enfrentar y analizar lo que le preocupa o asusta en la relación para luego resolver lo que les inquieta. El error es esperar que un hombre resuelva los problemas igual que una mujer y al contrario, que una mujer lo haga igual que un hombre.
Hacerle saber a tu pareja que entiendes y estas dispuesto(a) a esperar el tiempo que necesite para solucionar o esclarecer dichos conflicto, los unirá mucho más y dejará de alejarlos de la relación cada vez que: ella demande cercanía y ser escuchada ante un problema, y él se retire a resolverlo solo.
Y usted ¿Qué estaría dispuesto(a) a hacer para conservar y fortalecer su relación de pareja?
“GANAR O PERDER SOBRE LA PERSONA QUE AMAS, SÓLO DESTRUYE LA RELACIÓN”.
Martha Sáenz

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